martes, 28 de febrero de 2017

                            SEMBLANZA DE

 
Flash contra su  antagonista favorito, el emperador Ming


 Ante la amenaza escatológica de que un asteroide choque contra la Tierra, un rubiales jugador de fútbol americano de los New York Jets, un doctor chiflado y una joven y abnegada damisela se embarcan juntos en un cohete espacial para evitar el desastre. Como resultado, y tras haber salvado al mundo de la gran hecatombe, quedan atrapados en la órbita del planeta Mongo, regido por un déspota con pinta de Fumanchú, y  permanecen allí durante años y años, viviendo mil y una aventuras... Un argumento tan simple e inverosimil en manos de un artista menos talentoso hubiera dado muy poco juego, y no habría producido otra cosa que un héroe más de papel  del montón. Otro estereotipado "buen chico" gringo luchando al servicio del Bien y salvando a la humanidad terrícola y/o mongólica de los múltiples peligros que la acechan.
Pero la magia del pincel de Alex Raymond hizo posible el milagro, y con su elegante estilo supo conferir a la serie de Flash Gordon las dimensiones de una epopeya, consiguiendo que su recuerdo todavía perdure en el tiempo, inspirando a generaciones sucesivas de dibujantes e ilustradores...
Alexis Gillespie Raymond, más conocido  como Alex Raymond,  formó junto con Hal Foster y Burne Hogarth  algo así como la santísima trinidad del cómic americano de los años 30 y 40, de lo mejorcito con diferencia que haya producido aquel país en materia de cómic, y por extensión el resto del mundo.
El estilo naturalista de Raymond supuso en su orígen una auténtica revolución en un medio que hasta aquel momento parecía predestinado  a un público infantil o poco exigente. Demostró que, muy al contrario, la historieta podría ser el vehículo idóneo para el lucimiento de grandes artistas como él, quien no se cansó nunca de innovar y sorprender a sus lectores a lo largo de los años que se consagró a esa tarea.

miércoles, 8 de febrero de 2017


FRACASÓ CON "ALATRISTE" Y HA VUELTO A FRACASAR CON "LOS ÚLTIMOS DE FILIPINAS". SIEMPRE QUE EL CINE ESPAÑOL PRETENDE HACER UNA PELÍCULA DE AVENTURAS O DE CORTE ÉPICO INSPIRADO EN NUESTRA HISTORIA, RESULTA UN AUTÉNTICO FIASCO.
POR FALTA DE TALENTO PARA AFRONTAR UN RETO DE ESAS CARACTERÍSTICAS,  POR FALTA DE GANAS O PORQUE EN EL FONDO NO SE CREE EN ESTA CLASE DE PROYECTOS; EL CASO ES QUE ESTAMOS HARTOS DE VER PELÍCULAS QUE  ENSALZAN LA HISTORIA DE LOS ANGLOAMERICANOS, DE LO SUPERIORES QUE APARENTAN SER,  MIENTRAS QUE AQUÍ  SOMOS INCAPACES DE ASUMIR CON ORGULLO NUESTRO PASADO.
AL FINAL VAMOS A NECESITAR QUE LOS YANKIS NOS HAGAN LAS PELÍCULAS QUE TENDRÍAMOS QUE HACER NOSOTROS MISMOS... PERO EN LAS ACTUALES CIRCUNSTANCIAS DE REPLIEGUE Y REACCIÓN CONTRA TODO LO HISPANO EN LOS ESTADOS UNIDOS, LO TENEMOS BASTANTE CRUDO.